Por Liliana Fernández En contextos bilingües, ocurre que pueden coexistir no solo dos lenguas sino las variedades lingüísticas de estas. En los distintos ámbitos sociales en que participan las personas, utilizan la lengua o lenguas de distinta forma y bajo ciertos criterios, según el interlocutor y la situación comunicativa en que se dé el acto de habla. Es en este preciso momento que la identidad se hace explícita como un acto del individuo para reconocerse o identificarse frente a sus interlocutores. En consecuencia, si un joven habla dos o más lenguas o dialectos, puede hacer uso de cualquiera de ellos según su conveniencia. Cuanto mayor sea el número de lenguas o variedades de esta que domine, mayor será su prestigio y la posibilidad de ser admitido en diversos grupos sociales. Entonces, ¿en qué sentido la lengua materna es un símbolo identitario para los jóvenes ashéninkas? Es un elemento importante para la construcción identitaria. Debemos entender aquí que la identidad no...